“EL TERCER TIEMPO”

PENTECOSTÉS :   “TIEMPO DEL ESPIRITU SANTO”

Introducción.

Cuando hablamos del Espíritu Santo,  cuando intentamos definirlo, lo primero que debemos considerar es que :

No tiene imagen. Es un espíritu y no tiene imagen.

Es el gran desconocido porque quiere pasar desapercibido

Su acción es santificar las almas.

Él es quien dirige la Iglesia

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También sabemos que siguiendo el concepto  de los llamados “tiempos de Dios”:

El Antiguo Testamento es el tiempo de Dios Padre.

El Nuevo Testamento es el  tiempo de Dios Hijo

La Iglesia es el tiempo de Dios  Espíritu Santo

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¿Cómo se realiza esta labor de santificación del Espíritu Santo?

La santificación no es obra nuestra. Es obra del Espíritu Santo. Nosotros solo debemos no oponernos, no dificultar su acción.

Tan importante es la obra del Espíritu Santo, que Jesús decía que: “conviene que yo me vaya para que venga Él”.

La Encarnación del Hijo de Dios, es Dios en nosotros.

El Espíritu Santo es Dios en nosotros, y nos permite a través de su Hijo llegar al Padre.

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. Dios en nosotros significa que :

.cuando duermo, o trabajo, Dios está en mí.

. cuando veo la televisión o un partido de futbol Dios está en mi.

. haga lo que haga Dios está en mi

. nunca estoy solo, siempre está Dios en mi.soy portador de Dios-

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¿Cómo actúa el Espíritu Santo?

Recordemos: La Iglesia es el “tiempo del Espíritu Santo”.

Nosotros, criaturas humanas, somos seres naturales. Si queremos hacer algo sobrenatural, necesitamos al Espíritu Santo.

Lo sobrenatural solo es posible en el mundo de la Gracia, y para conseguirlo debemos tener una actuación sobrenatural. El salto de lo natural a lo sobrenatural podemos conseguirlo con  las Virtudes, los Dones y los Gozos del Espíritu Santo.

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¿Que son las virtudes?

La virtud- dice el catecismo- es una disposición permanente del alma para obrar el bien. Estas virtudes las infunde Dios por medio del Espíritu Santo. Las virtudes principales  son  las teologales: Fe Esperanza y Caridad.

Las infunde Dios, pero sin embargo “el modo de hacer” de estas virtudes es humano : debemos querer, debemos esforzarnos para poseer esta virtudes.

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Los dones, nos los da el Espíritu Santo, y para obtenerlos no suponen ningún esfuerzo.   Son siete : Sabiduría Entendimiento, Consejo,  Fortaleza, Ciencia, Piedad, y Temor de Dios.

Actúan sobre la naturaleza humana para ayudar. Tener conciencia de estos dones nos ayudara a tener vida contemplativa. Por eso debemos ser contemplativos ayudados por los dones del Espíritu Santo, especialmente con dos: La Sabiduría y la Piedad.

El don de la Sabiduría nos lleva al conocimiento de todo lo que procede de Dios,  y de lo que Dios ordena. Es reconocer a Dios en todos las cosas.  (Desgraciadamente este don lo estamos perdiendo).

La Piedad es el don de sabernos hijos de Dios en Jesucristo y hermanos de todos los hombres.

Los otros dones:   Entendimiento Consejo  Fortaleza Ciencia  y Temor de Dios, sirven de ayuda a la Sabiduría y a La Piedad.

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Los Frutos del Espíritu Santo son la consecuencia de lo anterior.   A saber: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad bondad, longanimidad, mansedumbre, fe , modestia, continencia y castidad.  Todos ellos son la consecuencia de esta vida divina que intentamos  conseguir.

Estos frutos los conseguimos después de muchos años de lucha personal. Esto es lo que caracteriza a un santo

De esta forma en esta vida podemos vivir un anticipo del cielo. Es la vida de la Gracia. Es la vida en el Espíritu Santo

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Recordemos:

La Encarnación del Hijo de Dios, es Dios en nosotros.

El Espíritu Santo es Dios en nosotros, y nos permite a través de su Hijo llegar al Padre.

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NB – Como veis este articulo tiene aspecto de resumen. Es en efecto el resumen  tomado de una excepcional meditación sobre el Espíritu Santo  que podéis encontrar en  www.opusdei.com, referida al retiro de marzo 2022.

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