LA SABIDURÍA QUE VIENE DE ARRIBA.

En el lenguaje corriente se dice que es sabio aquél que conoce las cosas por sus causas.

En el lenguaje de los cristianos el don de la Sabiduría es un hábito sobrenatural, mediante el cual por obra y gracia del Espíritu Santo se conoce a Dios y se goza de Él, al mismo tiempo que en Él son conocidas todas las criaturas. Por el don de sabiduría el creyente conoce y experimenta al mismo Dios.

La función del don de sabiduría es juzgar de las cosas divinas, no de las creadas. Esta es la diferencia con los otros dones. La sabiduría es la forma correcta de aplicar el conocimiento y va mucho más allá que el mismo intelecto, mostrando así lo elemental de la vida.

Se trata de conocer y experimentar a Dios hasta llegar a la contemplación, algo imposible para la criatura humana sin la ayuda de este don del Espíritu Santo, porque el don de sabiduría ilumina de un modo divino, sapiencial y experiencial, el conocimiento que el creyente tiene de Dios y de todas las cosas creadas, haciéndole conocer a éstas en Dios, que es su última causa. Es, pues, la más alta sabiduría que el hombre puede alcanzar en este mundo.

La sabiduría que viene de arriba, escribe el apóstol Santiago, ante todo es pura y, además es amante de la paz, comprensiva, dócil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera.

Para conocer a Dios y gozar de Él el camino puede ser largo, pero se acorta mucho si sencillamente se le pide al Espíritu Santo un poco de esa “sabiduría que viene de arriba”…

___________________________

(Ideas básicas tomadas de Catholic.net)

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.